Como es sabido por todos ayer se publicaron unas declaraciones de un periodista manifestadas en un programa de televisión de Tele Madrid. El periodista pensaba que estaba el micrófono cerrado, que nadie le escuchaba, pero no era así, todos pudieron escuchar sus opiniones personales acerca del sexo y menores de edad, uniendo de una manera mas bien grotesca dichos vocablos; este asunto podría quedar en una simple anécdota pero no es así porque como se ha publicado hoy en uno de los diaros españoles de gran tirada nacional, quién se considera periodista escribe en otro diario de gran tirada nacional sobre el mismo tema el sexo pero ya no incluyendo en el a menores de edad sino a todo el género femenido, donde, se hace entreveer, que dicho personaje o tiene un problema serio con las mujeres o no esta lo suficientemente desarrollado al igual que muchos personajes de este país.
En dicha cadena, Tele Madrid, otro periodista, declaró que se había acostado con menores de edad en uno de sus viajes al extranjero, y que lo contaba ahora porque había prescrito...............
Todo este asunto, me hace plantearme la siguiente pregunta polémica en gran parte ¿donde están los límites a la hora de expresar opiniones propias en el mundo periodístico?, ¿no hay censura a ello puesto que hacen uso de su libertad de expresión?, ¿y que hay de la dignidad que aparentemente ampara nuestra constitución?; y lo que es mas grave, un periodista cuando ejerce su trabajo, ¿donde tiene el límite a la hora de opinar sobre un tema, como debe separar la opinión personal de la opinión periodística?.
Podríamos pensar que "porque no les despiden si estan en un medio de comunicación de cara al público", pues, sintíendolo mucho, creo que no es tan fácil, ellos están haciendo su trabajo, hablan de un colectivo en general, si la imagen de su empresa ha sido dañada pero a la vez beneficiada porque seguramente las audiencias y tiradas han aumentado debido a este "escándolo", y, en caso contrario, pues no pasa nada, porque para la empresa queda en una anécdota más y ya esta, aquí paz y después gloria............
En fin mi conclusión final es que creo, que no tiene que ver para nada opinar sobre un hecho desde la óptica periodística a opinar de un hecho desde la óptica personal........Y ahí esta el dilema, de la objetividad........
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/les/contrata/elpepisoc/20101118elpepisoc_2/Tes
Después de leer tu entrada, la mar de interesante, sólo puedo añadir que el límite a la libertad de expresión lo ponen dos cosas: la ética y moral propias del individuo que la ejerce y el código civil o penal. Y en el caso de Sostres, ha quedado claro que la ética y la moral de este individuo son escasas tirando a nulas y respecto a los códigos, pues a mí esas declaraciones, como las de Dragó, me suenan a una clara apología de un hecho que, además de despreciable y de todo punto aborrecible, es delito, como es la pederastia.
ResponderEliminarAhora, si Telemadrid quiere contar con esos individuos, está retratando por sí misma su línea editorial, y particularmente en el caso de Sostres, si yo fuera Isabel San Sebastián, te aseguro que dejaría de contar en mi programa con un tipo que hace esa clase de comentarios pedófilos y racistas. Un saludo.